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Una plazoleta de Colón lleva el nombre Dolores Costa de Urquiza

Una propuesta del profesor e investigador Alejandro González Pavón fue aprobada por Ordenanza. La plazoleta además fue puesta en valor.
Una plazoleta de Colón lleva el nombre Dolores Costa de Urquiza

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Este lunes 8 de noviembre se llevó a cabo un acto donde quedó impuesto el nombre “Dolores Costa de Urquiza” a la plazoleta que además fue puesta en valor por la Municipalidad. El Intendente José Luis Walser presidió el breve acto que contó con la presencia del Viceintendente Ramiro Favre, vecinos del barrio, concejales, funcionarios y representantes de instituciones locales.

La invocación religiosa y bendición estuvo a cargo del Diácono permanente de la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, Ricardo Miguel.

Además de trabajos de parquización y limpieza también se plantaron distintos ejemplares de árboles y de flores como parte del plan de recuperación de espacios públicos. Fue a través de un proyecto junto a las áreas de Producción y Ambiente y el INTA, con una capacitación cuya práctica se realizó en la plazoleta ubicada en calle Rebord entre Noailles y Tucumán.

El docente e investigador Alejandro González Pavón hizo una reseña histórica de la vida de la viuda de Urquiza, doña Dolores Costa, destacando la importancia que tuvo su obra para la época como inspiración para las mujeres de su tiempo y de las actuales. El proyecto, autoría de González Pavón, fue aprobado a través de la Ordenanza N° 69/2019.

“Hasta el día de hoy, nuestra ciudad tenía una gran deuda histórica, una deuda que se trataba del merecido reconocimiento a una de sus máximas benefactoras, junto a su esposo, el fundador de estos solares” dijo González Pavón.

“No cabe duda que los procesos históricos, políticos, sociales y culturales llevan tiempo, pero tarde o temprano llegan a buen puerto si las propuestas están fundamentadas con documentos que atestigüen el por qué”.

En otro tramo de sus palabras dijo: “Doña Dolores Costa no fue una mujer más de su tiempo, sino que marcó el rumbo de muchas que, como ella, tuvieron que pasar por distintas situaciones, hacerse fuertes y salir adelante. Hoy, gracias a la atención y predisposición de las autoridades, se concreta esta idea que nos viene a traer un mensaje de esperanza y de memoria colectiva” afirmó.

“Es por eso que era una necesidad de reparación histórica que bien merecía de nuestra atención y que hoy se concreta con la imposición de su nombre en esta plazoleta, que bien podría considerarse a partir de hoy por todos los colonenses como “la plazoleta de la mujer” concluyó González Pavón.

DISCURSO POR LA INAUGURACIÓN DE LA PLAZOLETA DOLORES COSTA DE URQUIZA

8 DE NOVIEMBRE DE 2021

Buenos días

Hasta el día de hoy, nuestra ciudad tenía una gran deuda histórica, una deuda que se trataba del merecido reconocimiento a una de sus máximas benefactoras, junto a su esposo, el fundador de estos solares.

No cabe duda que los procesos históricos, políticos, sociales y culturales llevan tiempo, pero tarde o temprano llegan a buen puerto si las propuestas están fundamentadas con documentos que atestigüen el por qué.

Es por eso que los invito a escuchar en pocas palabras una breve reseña desu vida:

Doña Dolores Costa nació el 27 de noviembre de año 1831. Sus padres fueron Don Cayetano Costa y Doña Micaela Brizuela. Doña Dolores creció en el seno de una familia muy culta, donde la preparación intelectual tanto de los hijos varones y mujeres era una prioridad. Su padre fue un importante comerciante de origen genovés, que estableció relaciones económicas con el propio General Urquiza mucho tiempo antes de que Dolores lo conociera.

Su vida con Urquiza dio inicio en la década de 1850, en cuya década (1855) contrajo matrimonio con él y producto de esa unión nacieron once hijos. El acto matrimonial tuvo que repetirse por temas administrativos y/o eclesiasticos y se volvió a realizar diez años después, en 1865. Su vida matrimonial se desarrolló casi en su totalidad en la estancia San José (hoy reconocida como Palacio San José – Museo Histórico Nacional desde el año 1935) y es allí donde no sólo cumplió el rol de esposa y madre, sino de acompañante y concejera de su compañero de vida. No cabe duda que Doña Dolores haya participado en varias de las decisiones que tomó Urquiza durante su etapa como Gobernador de la Provincia de Entre Ríos y tiempo más tarde, como Presidente de la Confederación Argentina.

Doña Dolores comoTestigo

Sin lugar a dudas, el momento más doloroso, triste e impresionante en la vida de Doña Dolores fue presenciar el asesinato de su esposo, en presencia y en los brazos de sus hijos. Aquella muerte tantas veces anunciada por distintos enemigos, daba cumplimento a esa sentencia predicha por varios de los contrarios a su pensamiento y acciones.

Aquella tarde del 11 de abril de 1870 marcó a fuego la vida de aquella mujer y esposa que venía acompañando desde hacía varias décadas  atrás a ese hombre que no sólo era su esposo, sino un referente que ella misma admiraba, respetaba y confiaba. Los documentos de la época atestiguan la ardua tarea de administración y decisión que tuvo cargar sobre sus hombros en los prímeros tiempos, sin embargo, a medida que fueron creciendo sus hijos, la fueron ayudando.

El dolor de haber visto con sus propios ojos aquel crudo momento en el que puñal de aquel fuerte y rudo hombre es introducido en el pecho de aquel que tanto había hecho no sólo por esta provincia sino por ese modelo de país que pretendía concretar, le sirvió de motivo para hacerse más fuerte y ser ella la que buscara los medios para que la justicia haga su trabajo.

En busca de justicia

Habiendo sido testigo directo de lo ocurrido con su esposo y su trágica muerte, inmediatamente luego de este horrendo crimen, Doña Dolores se propuso arbitrar todos los medios necesarios para poder obtener justicia legal para que los autores materiales e ideológicos de la muerte de su esposo paguen como correspondía. Esta investigación se llevó a cabo, pero las sentencias nunca llegaron para quienes habían promovido tal desagravio. Su dolor quedó plasmado en placas escritas sobre mármol de carrara, una ubicada en el mismo lugar donde sucedió el crimen (en la residencia familiar) y otra en la hoy Basílica de Concepción del Uruguay.

Postmortem

Luego de la muerte de Justo José de Urquiza, la vida de Doña Dolores cambió por completo. Un cúmulo de responsabilidades y de decisiones sobre temas en lo que nunca había sido instruida, comenzaron a aparecer de a poco. Una de las personas en la cual depositó toda su confianza en relación a la administración de los bienes gananciales fue el Dr. Estevan María Moreno. Abogado éste de profesión y amigo directo del Gral. Urquiza, venia teniendo una trayectoria intachable en la región no sólo por su oficio profesional sino también por ser considerado un filántropo y benefactor de muchas cosas para Villa Colón.

En la década de 1870, Doña Dolores manda fundar varias colonias próximas a la estancia San José, entre ellas encontramos, por ejemplo: Caseros y San Justo.

Dolores Costa y su relación con Colón

Su relación con nuestra ciudad es muy importante. En la década de 1870 cedió el terreno en el cual se emplazó el “Cementerio de la Lomita” (considerado como el primer cementerio público y oficial de Colón. Pero las condiciones edafológicas del terreno no permitieron que su funcionamiento perdure muchos años en el lugar por lo cual, la comisión municipal de entonces, le solicitan la donación de un nuevo terreno para emplazar el cementerio y trasladarlo. Es así que accede a dicha solicitud y cede el terreno en el cual se emplaza hoy el cementerio municipal. Para ese entonces (principio de 1890) al lugar se lo conocía como “la cuchilla de los Donnet”. El nombre deriva por la cercanía al lugar de familias del apellido en referencia.

Por otro lado, otro dato importante que podemos hacer mención, es que en 1886, Doña Dolores vende al Pastor protestante Dr. Julián María Trioche, una importante fracción de terreno dentro del radio urbano para que se construya en ese lugar un templo para aquellos que profesaban la religión protestante. Es menester recordar que para entonces, la Iglesia Católica tenía un gran peso en el orden social de pueblos y ciudades. Esta situación generaba en lugares como éste, donde se presentaba la convivencia de población de distinto origen y religiones que tarde o temprano se suscitaran algunos inconvenientes de orden social por esta razón. Es así que primeramente pasó con la disposición sobre el Cementerio (donde sólo podían ser sepultados aquellos que profesaban el catolicismo, los protestantes debían ser sepultados en otro lugar aparte) y luego con la falta de un templo específico para su culto religioso.

La Fe católica de Doña Dolores, su devoción y las relaciones diplomáticas que había sabido construir su esposo y ella eran muy importantes. Esto llevó, por ejemplo, a tener el privilegio de la autorización especial de poder construir y bendecir una capilla dentro de su casco de estancia, contar con el servicio espiritual de un sacerdote en forma permanente, con la donación de una copia exacta de una pila bautismal realizada en mármol de carrara tal como se encuentra una en el propio vaticano, contar con un relicario que contiene reliquias de los Santos Justo y Pastor en su propia residencia familiar, son motivos y acciones concretas que evidencian esta buena relación. Pero más allá de todo eso, su apertura, aceptación y respeto en cuanto a otras religiones, no pasaban desapercibidas.

Por otro lado, debemos pensar que la Parroquia de los Santos Justo y Pastor es una de las pocas parroquias en la provincia de Entre Ríos que tiene Vice Patrona, en este caso es Nuestra Señora de los Dolores, patronazgo que recibe en honor a la figura de Doña Dolores Costa.  Su devoción principal (si de advocaciones hablamos) estaba depositada en la imagen de Nuestra Señora del Carmen, así lo evidencia el altar que hizo construir en la habitación donde asesinaron a su esposo (y aún se mantiene en el mismo lugar).

Otras de las acciones concretas y evidentes de Doña Dolores en nuestra ciudad fue la creación y/o fundación del Hospital San Benjamín. La figura del General Benjamín Victorica fue de gran ayuda para esta mujer en tiempos difíciles. Doña Dolores no pudo estar presente en el acto de inauguración de la piedra fundamental del Hospital, pero estuvo representada por una persona en su nombre.

Su traslado a Buenos Aires

Al poco tiempo, de la muerte de su esposo, Doña  Dolores decide mudarse a Buenos Aires con gran parte de su familia. Su vida social en Buenos Aire no pasó desapercibida, más bien todo lo contrario, siguió su actividad benefactora, fundando pueblos, y se avocó a tareas de beneficencia pensando siempre en el presente y en el futuro de su generación.  Allí vivió casi dos décadas hasta su fallecimiento el 8 de noviembre de 1896 a los 64 años de edad.

Su muerte fue motivo de un acompañamiento en el cortejo fúnebre multitudinario. Muchas personas participaron de aquel triste día en que despidieron sus restos, luego de haber padecido una larga enfermedad que la acompañó durante sus últimos años de vida. Cobijada con el calor de algunos de sus hijos, muere dejando un legado de humildad, responsabilidad y sobre todo: respeto por el compromiso dado.

Su nombre fue inspiración de novelas de carácter histórico, de investigaciones del mismo sentido. Sin embargo, más allá de todo eso, en Colón hasta la fecha no había ningún espacio público o privado que lleve su nombre, en tributo a todas sus acciones.

De esta manera, queda más que claro que Doña Dolores Costa no fue una mujer más de su tiempo, sino que marcó el rumbo de muchas que, como ella, tuvieron que pasar por distintas situaciones, hacerse fuertes y salir adelante. Hoy, gracias a la atención y predisposición de las autoridades, se concreta esta idea que nos viene a traer un mensaje de esperanza y de memoria colectiva.

Es por eso que era una necesidad de reparación histórica que bien merecía de nuestra atención y que hoy se concreta con la imposición de su nombre en esta plazoleta, que bien podría considerarse a partir de hoy por todos los colonenses como “la plazoleta de la mujer”.

Muchas gracias.

Trabajos zona costera
Obras Públicas

Se realizan distintos trabajos en la zona costera de Colón

En la zona norte se construye un espacio exclusivo para motorhomes. Se incorporan más servicios y se construyen canchas de fútbol, de tejo y de voley. En la zona sur se agregan pérgolas y parrillas.

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