El Municipio de Colón marcó un hito en su administración al alcanzar los 500 trabajadores incorporados a la planta permanente. Este logro es el resultado de un proceso de ordenamiento y transparencia institucional que, además de otorgar estabilidad laboral, redujo la planta total de personal de 1200 a 850 integrantes, eliminando puestos innecesarios y cesanteando a quienes no cumplían con sus funciones.
El nuevo esquema de regularización laboral, diseñado para optimizar los servicios que recibe la comunidad, se basó en ejes clave.
Los pases a planta permanente se realizaron mediante Concursos de Antecedentes para acreditar la idoneidad. Las evaluaciones de rendimiento individuales estuvieron a cargo de una comisión integrada por el Ejecutivo, los dos gremios y todos los bloques del Concejo Deliberante. Con esto, la planta permanente alcanzó el 80% del total del personal.
Se eliminaron 120 cargos de la categoría inexistente “Medio J”, regularizándolos como “J”. Asimismo, se reconocieron las diferencias de categoría en los casos donde se exigían responsabilidades que antes no se abonaban. Se puso fin la precarización y categorías ilegítimas.
Todos los conceptos adicionales al sueldo pasaron a pagarse “en blanco”, garantizando los aportes previsionales para las futuras jubilaciones de los empleados. Además, se regularizó el valor de las horas extras según lo establecido por ley en un proceso de blanqueo y justicia social.
También se institucionalizó el diálogo paritario, dejando atrás las imposiciones arbitrarias. Hoy, Colón cuenta con las recomposiciones salariales más altas de la provincia, con un sueldo promedio municipal de $1.050.000.
Además, se flexibilizaron y aceleraron los tiempos de la justicia administrativa para reconocer al que trabaja y sancionar al que no lo hace. Esto permitió respuestas rápidas que incluyeron la cesantía de 12 agentes de planta permanente y un importante número de suspensiones.
Paso trascendental
El intendente de Colón, José Luis Walser, destacó la trascendencia de este camino que demandó tres años y medio de trabajo articulado entre el equipo de gestión, los gremios y el Concejo Deliberante local.
“Hoy culminamos un proceso virtuoso a través del cual logramos otorgar estabilidad laboral a 500 trabajadores municipales de Colón. Con este esperado pase a planta permanente, además de dignificar el trabajo de nuestros empleados, buscamos mejorar los servicios que prestan en la ciudad y hacer más eficiente a la Municipalidad”, señaló el presidente municipal.
Walser hizo hincapié en el impacto humano de la medida en el contexto actual: “Había personas que firmaban un contrato precario cada tres meses desde hacía 20 años. Hoy se terminó el miedo; pueden volver a sus hogares orgullosos de saber que tienen estabilidad y compartirlo con sus familias. Esto no es menor en un momento de crisis como el que vivimos”.
Finalmente, el mandatario concluyó: “Celebramos esto, pero también felicitamos y valoramos el trabajo de los empleados municipales porque forman parte del motor del desarrollo que proponemos para nuestra ciudad. Para lograrlo en conjunto, los trabajadores deben estar dignificados”.









